
¿Por qué no logro embarazarme si “todo sale normal”?
Primero que nada, es importante decir que esta situación no es rara. Hasta 15–20% de los casos de infertilidad se clasifican como infertilidad de origen desconocido, es decir, cuando después de un abordaje inicial adecuado no se identifican alteraciones evidentes que expliquen la dificultad para lograr un embarazo.
Para comprender mejor este escenario, es fundamental considerar algunos puntos clave:
- El porcentaje de infertilidad “inexplicada” varía según la profundidad del estudio realizado. Conforme la medicina avanza y contamos con más herramientas diagnósticas, este grupo se ha ido reduciendo, aunque aún existe.
- No todos los estudios están indicados para todas las parejas. Solicitar pruebas sin una justificación clínica clara no siempre aporta información útil y puede generar costos innecesarios.
- No es posible estudiar absolutamente todo. A pesar de realizar evaluaciones amplias y complejas, existen factores biológicos que aún no somos capaces de medir o detectar.
- Que los estudios sean normales no significa que no exista un problema, y mucho menos que no haya opciones para lograr un embarazo.
¿Cómo abordamos la infertilidad desde el punto de vista médico?
Cuando iniciamos un estudio de fertilidad, nuestro objetivo es identificar las causas o factores que puedan estar influyendo. De manera general, organizamos estos factores en:
- Factor femenino
- Factor masculino
- Factor mixto (cuando existen alteraciones en ambos miembros de la pareja)
Una vez identificado un factor, intentamos subclasificarlo, es decir, no solo ponerle nombre, sino entender su origen, su impacto y su frecuencia. Esta clasificación nos permite realizar un abordaje ordenado y sistematizado, solicitando estudios que realmente tengan valor diagnóstico y terapéutico, siempre buscando el mejor equilibrio entre beneficio clínico y costo.
No es infrecuente que, tras realizar los estudios más comunes —aquellos donde con mayor frecuencia se encuentran alteraciones—, todos los resultados sean normales. Esto puede generar frustración, incertidumbre o la sensación de que “no se está estudiando lo suficiente”.


¿Qué hacemos cuando todo parece normal?
En estos casos, es momento de escalar el abordaje e individualizarlo. Existen estudios que no se solicitan de forma rutinaria porque las alteraciones que detectan son menos frecuentes, pero que pueden ser clave en ciertos contextos.
Por ejemplo, no es lo mismo:
- Nunca haber tenido una prueba de embarazo positiva
- Haber tenido embarazos bioquímicos o pérdidas tempranas
- Tener antecedentes de abortos recurrentes
- Haber presentado embarazos ectópicos
- Haber logrado un embarazo previo
Cada historia clínica es distinta, y por eso el estudio debe adaptarse a la historia reproductiva específica de cada pareja, siempre cuidando no solicitar pruebas innecesarias y respetando el impacto emocional y económico del proceso.
¿Por qué es importante encontrar una alteración?
Aunque en otros aspectos de la medicina todos quisiéramos que “todo esté bien”, en el contexto de infertilidad el identificar un factor específico nos permite personalizar los tratamientos. Hoy en día, los mejores resultados en medicina reproductiva se obtienen cuando los tratamientos son dirigidos, individualizados y basados en evidencia, no cuando se aplican protocolos generales a todos los pacientes.
¿Y si realmente no se encuentra nada?
Aquí es donde entra una realidad importante: la reproducción humana no es una ciencia exacta. La biología tiene variaciones mes a mes, y existen factores que aún no comprendemos completamente. Que no podamos “ponerle nombre y apellido” a una causa no significa que no haya esperanza.
Afortunadamente, existen múltiples alternativas de tratamiento y estrategias de abordaje, incluso en los casos más complejos. Muchas veces, cambiar el enfoque, ajustar el tratamiento o valorar el caso desde otra perspectiva es lo que marca la diferencia.

Si te encuentras en esta situación, es completamente válido sentir frustración o confusión. Buscar una segunda o incluso una tercera opinión no significa desconfiar, sino tomar un papel activo en tu salud reproductiva. En los casos de infertilidad de origen desconocido, una evaluación profunda, empática e individualizada puede abrir nuevas posibilidades.
En el Instituto Gutiérrez Hermosillo, creemos firmemente en la medicina reproductiva de precisión, en escuchar tu historia completa y en acompañarte con claridad, honestidad y compromiso en cada paso del camino.
✨ Si sientes que necesitas una mirada diferente, estamos aquí para ayudarte. ✨

